Celebremos el “Mes de la Palabra”

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Blog Académico

Septiembre es un mes muy esperado para nuestro país. El clima mejora, llega la primavera, reaparecen los colores, se extienden las horas de luz (cambio de hora), se celebra a la patria, en fin… el ambiente huele a festejo. Y para la Iglesia que camina en Chile hay más que la alegría primaveral y dieciochera, pues este mes se celebra la Palabra.

El guardar tiempo para celebrar la Palabra dicha por Dios contenida en la Sagrada Escritura, se relaciona principalmente -para el común de los católicos- con la misa del domingo, olvidando quizás, la importancia que tiene para el cristiano el nutrirse de ella diariamente, debido a que, en cada una de sus frases encontramos a Dios quien nos habla, en ella conocemos a Cristo, y todo aquello que necesitamos saber para ser santos y llegar a la vida plena. Así, tradicionalmente para el mundo cristiano este es “el Mes de la Biblia”, tiempo en que las distintas áreas pastorales del país y el mundo realizan diversas actividades relacionadas con las Escrituras, para poner de manifiesto su importancia y centralidad en el Pueblo de Dios. Se elige septiembre ya que, en el santoral católico, el día 30 se conmemora a san Jerónimo de Estridón, quien fuera el traductor de la Vulgata (textos sagrados traducidos del hebreo y griego al latín) en el siglo IV. Y en el mundo protestante, el 26 de septiembre de 1569 se termina de imprimir la Biblia en español conocida como la “Biblia del Oso”.

Es importante tener presente que, el año 2021 la Comisión Nacional de Animación Bíblica de la Pastoral (CNABP), dio a conocer la noticia de que se ha dejado atrás el nombre de “Mes de la Biblia” para dar paso al “Mes de la Palabra”, argumentando que los cristianos no somos una religión “del Libro”, sino que un pueblo convocado que se pone a la escucha de la voz de aquel que es “Palabra” hecha carne, y que esa “Palabra” se “escucha con piedad, custodia con devoción y explica con fidelidad” (Dei Verbum), además, permite profundizar la relación de amor del Pueblo de Dios con Jesús. Hacernos conscientes de que la Biblia es “Palabra” encarnada y de amor, permite que acentuemos su valor para la vida humana, nos anime a leerla y a dialogarla, y así, comencemos a concebirla como parte de nuestros procesos de crecimiento y discernimiento eclesial, sinodal, social y personal.

Este año, el lema escogido por la CNABP es, “Danos, Señor, un corazón oyente” (1Re 3,9), el que nos invita al ejercicio de la sinodalidad por medio de la escucha activa, para comprender experiencias y ser capaces de estar al servicio a la comunidad eclesial y la sociedad.

Una lectura diaria, personal y orante; adherirse a las actividades ofrecidas en cada diócesis por parte de los departamentos de ABP (virtual y presencial); realizar Lectio Divina en familia o con amigos; acceder al material ofrecido cada año en www.Iglesia.cl; son algunas de las ideas que se brindan para celebrar juntos el “Mes de la Palabra”. Quedan todos invitados.

Cecilia Pérez Mora

Académica – Facultad de Estudios Teológicos y Filosofía UCSC