Académicos del Instituto de Teología se reúnen para analizar carta del Papa Francisco al pueblo chileno

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En esta instancia se reflexionó en torno a los acontecimientos que afectan a la Iglesia y a la carta titulada “Al pueblo de Dios que peregrina en Chile” que envió el Sumo Pontífice.

Académicos de planta del Instituto de Teología se reunieron este martes 12 en el Salón del Consejo Superior, para analizar la carta del Papa Francisco “Al pueblo de Dios que peregrina en Chile”, documento que fue dado a conocer el jueves 31 de mayo luego de los encuentros entre el Sumo Pontífice y los Obispos Chilenos en Roma. Esta reunión fue convocada por el Director, Pablo Uribe Ulloa, y Patricio Merino Beas, Jefe del Departamento de Teología.

“El mismo día que la carta se hizo pública, pensé que nosotros como teólogos, parte del pueblo de Dios, tendríamos también que analizarla y mirar cómo contribuir como Departamento de Teología a lo que el Papa allí pide”, dijo Patricio Merino sobre esta convocatoria que se extendió a todos los académicos del Instituto.

“El gesto de reunirnos a leer esta carta y a expresar lo que nos interpela, no se entiende como que quedó eso cerrado, sino que se entiende como un primer acto de acogida que nos abre a la reflexión, al análisis y al discernimiento. También nos queda pendiente ir viendo cómo podemos contribuir nosotros desde la filosofía y la teología, a crear una cultura del cuidado, una cultura del encuentro y de acogida que es lo que él nos pide”, agregó.

La académica Soledad Aravena, destacó esta “instancia de comunión” ya que en esta ocasión se abordaron los problemas que aquejan a la comunidad  y se planteó “la necesidad de que los laicos seamos agentes activos en las decisiones de nuestra Iglesia”.

“La instancia nos dejó la necesidad de seguir dialogando un tema que hoy por hoy merece una urgencia no solo en las acciones inmediatas sino también a largo plazo. Este debe ser un dialogo por sobre todo teológico- pastoral, en todas las instancias posibles. Un diálogo fecundo es fuente y origen de una fe sana”, agregó.