¿Qué esperan los católicos tras las reuniones entre el Papa Francisco y los obispos chilenos?

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Este viernes la Conferencia Episcopal de Chile dio a conocer las conclusiones tras la cita con el Sumo Pontífice.

Para muchos, la visita del Papa Francisco a nuestro país, fue sinónimo de alegría, para otros, el hito que desataría desacuerdos en temas de Iglesia.

Tras su venida, el Papa Francisco dispuso a quien sería el encargado de recopilar información sobre las denuncias de encubrimiento en contra del obispo Juan Barros: el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, quien llegó a nuestro país acompañado del sacerdote español, Jordi Bertomeu. ¿El resultado? 64 entrevistas en un informe de más de 2.300 folios.

Este jueves 17 de mayo finalizaron las cuatro reuniones entre el Sumo Pontífice y los obispos chilenos en Roma, cita que fue convocada por el Papa Francisco para profundizar en dicho informe.

“Están pasando cosas muy importantes aquí. Estamos haciendo historia”, dijo en Roma, Jordi Bertomeu, quien hace un tiempo fue nombrado Capellán de Honor del Papa, y a quien se le ha visto muy activo en el tema durante este periodo.

La expectación sobre las soluciones que puedan resultar de esta cita concretada en el auletta del Aula Paulo VI es notoria. Una declaración del vaticano, la posible renuncia de obispos y un reordenamiento de la Iglesia chilena, son solo algunos de los resultados que la gente planteaba.

Reordenamiento de la Iglesia

“Nosotros esperamos que la Iglesia chilena y la Iglesia a nivel mundial, encuentre la tranquilidad y la armonía necesaria, porque son actos que provienen de algunos pocos individuos, pero que tienen consecuencias excesivamente amplias y afectan las buenas obras y el bien que hace la Iglesia a la sociedad”, dijo el Rector de la UCSC, Christian Schmitz.

“Por lo mismo, esperamos ansiosos que se restablezca la tranquilidad en nuestra querida Iglesia y se reconozca también las múltiples obras sociales que la Iglesia Católica realiza día a día”, agregó.

El Papa Francisco ha sido enfático en expresar su vergüenza ante las denuncias de abusos y ha manifestado la necesidad de buscar una rápida solución, tal como lo hizo saber en un texto reservado al que accedió T13.

“Confesar el pecado es necesario, buscar remedio es urgente, conocer las raíces del mismo es sabiduría para el presente- futuro…Es más, creer que sólo la remoción de las personas, sin más, generaría la salud del cuerpo es una gran falacia”, enfatizó.

Sobre este último punto recae la atención de los católicos: en pedir perdón y en un posible reordenamiento de la Iglesia.

“Creo que esta es una buena instancia sobre todo para la reflexión, como para pedir perdón por el daño cometido que no sólo recayó sobre las víctimas, sino también sobre la Iglesia entera”, expresó Cecilia Alamos de la Parroquia El Sagrario, Concepción.

“Yo esperaría que si hay obispos involucrados sean capaces de hacerse a un lado y pedir perdón por el bien de nuestra Iglesia”, dijo.

Este viernes la Conferencia Episcopal, a través de su secretario general, Fernando Ramos, anunció: “Todos los obispos presentes en Roma, por escrito, hemos puesto nuestros cargos en las manos del Santo Padre para que libremente decida con respecto a cada uno de nosotros”.

“Queremos restablecer la justicia y contribuir a la reparación del daño causado”, sostuvo Ramos en el comunicado.

Sobre esta renuncia el Dr. Patricio Merino, expresó: “Ellos, luego de discernir, han visto que ese es el primer paso para seguir un proceso, pero el Papa quiere ir a la raíz de esto y la raíz no es simplemente cambiar de persona, sino cambiar el modo, la mentalidad en que ejercemos el ministerio”.

“Si la renuncia no soluciona el problema, la renuncia es el primer paso que da libertad para iniciar un proceso largo de conversión en el modo en que ejercemos cada uno de los ministerios, en este caso, el ministerio episcopal, pero también un estilo de ser Iglesia que tiene que ser más sinodal, una Iglesia más servidora, más profética, más misionera, más acogedora. Eso requiere tiempo”, agregó.

La Conferencia Episcopal espera que en las semanas siguientes, el Sumo Pontífice decida si acepta o rechaza lo que han señalado a través del comunicado.